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Portada de Donde habite el olvido, de Luis Cernuda.

Actualización: 24/01/2012

Luis Cernuda

Donde habite el olvido

Por Irma Emiliozzi

Reseña publicada en el número 6 de la edición impresa de Ls Estafeta del Viento, otoño- invierno 2004.

Otra vez Luis Cernuda ha sido objeto de una edición que bien podemos calificar de lujo, entendida ahora esta calificación en toda la varia suma de condiciones que hacen al valor de un libro.

No es casual, para empezar, que esta edición vuelva a enriquecer la ya prolífica labor bibliográfica sobre Luis Cernuda, que en los últimos cuarenta años (y un poco más) ha ido emergiendo en el horizonte de los estudios sobre la generación del 27 y en el de su relación con las más jóvenes generaciones poéticas, hasta llegar a la privilegiada atención que hoy suscitan su vida y su obra. Una nueva edición de Luis Cernuda es siempre necesaria, y la que hoy leemos lo confirma.

En segundo lugar, la colaboración editorial del Centro de la Generación del 27, de Málaga, y la Residencia de Estudiantes, de Madrid, vuelve a asegurarnos, a garantizarnos podríamos decir, por trayectoria no sólo impresora sino por pertinencia institucional, la excelencia de este libro. En mi opinión, su lujo se asienta en la sobria combinación de su diseño y la calidad de sus materiales gráficos con el juego, a lo largo de todo el libro, del fuerte color fucsia y el ámbar que lo sosiega. Impacto táctil y visual.

Pero aún nos falta oír, preparados, como ya estamos, para "oír con los ojos" a este libro. Y todo está dispuesto para que disfrutemos de esta gran fiesta: nos espera Donde habite el olvido de Luis Cernuda, la versión original del texto y los facsímiles de sus borradores, cuidadosamente presentados por el poeta y profesor Antonio Jiménez Millán. Abramos el libro.

En la Justificación de esta edición, el estudioso granadino apunta los elementos esenciales a tener en cuenta para su lectura: la procedencia del importante material al que ahora accedemos –los borradores de Donde habite el olvido son parte de los importantes archivos de José Luis Cano que se encuentran en la Biblioteca del Centro Cultural de la Generación del 27 de Málaga–; la relevancia de este material, pese a su dificultosa lectura, como subraya el filólogo, para conocer el proceso de gestación del poemario entre el 5 de mayo de 1932 y el 10 de mayo de 1933; y el lugar que ocupa Donde habite el olvido en la experiencia vital y poética de su autor: su variedad dentro de la unidad del proyecto de La realidad y el deseo ("Unidad y diversidad" se titula el artículo de Luis Cernuda sobre la obra de Juan Ramón Jiménez, tal como el mismo Antonio Jiménez Millán recordará más adelante).

En esta visión de conjunto basada en la coherencia interna de la obra de Luis Cernuda, la de su poesía y también la de su prosa, se instala el estudio que el editor propone en el Prólogo, y que desarrolla, y quiero destacarlo, como refinado lector y experto estudioso de la obra de Luis Cernuda, por lo que este  último aporte se inserta en el marco de la bibliografía más importante y actualizada sobre el autor sevillano.

En la primera parte del prólogo, "Vida y poesía: el origen de un libro ", y ubicándose en la misma perspectiva cernudiana, Antonio Jiménez Millán nos introduce en La realidad y el deseo como "una verdadera autobiografía poética, la relación de un viaje de experiencia desde los sueños adolescentes al inhóspito territorio de la vejez". Por lo que se van hilvanando –a veces recurriendo a las mismas palabras de Luis Cernuda– el comentario crítico y la referencia a las condiciones históricas en las que va escribiéndose esta poesía. Y en este punto, el editor cumple sobradamente con lo que se ha propuesto en la Justificación: su deseo de respetar la intimidad pese a la referencia a las circunstancias biográficas.

Inmediatamente, se nos despliega el itinerario vital y poético de Luis Cernuda, con su impronta inconfundible más allá de "modas, estilos y normas literarias", y así "viajamos" desde la época de la escritura de Perfil del aire. pasando por Egloga, elegía, oda y Un río, un amor, hasta llegar a Los placeres prohibidos. Deseo subrayar que Antonio Jiménez Millán, además de ofrecernos sus personales reflexiones sobre cada título, organiza con absoluta claridad el marco de las referencias en las que se apoya: poemas, artículos y cartas de Luis Cernuda, citas de otras autoridades bibliográficas y, otorgándole preferente atención, la referencia a las lecturas cernudianas, la fuente o la trama intertextual de la que emerge su voz original.

En la sucesión del itinerario vital y poético de Luis Cernuda, la lectura del apartado "La negación: Donde habite el olvido" nos ubica temática y expresivamente en el rol que le cabe al título objeto de esta edición. El crítico se ocupa con trazos breves y claros de cómo la voz de Luis Cernuda, desde el fracaso del amor y la consecuente e "hiriente distancia entre la realidad y el deseo", se aleja del surrealismo anterior para abordar una "dicción esencial" amparado ahora en la sugerente levedad becqueriana.

El no-lugar del olvido, ese espacio donde la memoria se anula igual que el deseo y el amor –considerados ahora como una mentira–, el desasimiento de todos los bienes mentirosos, el cuerpo ahora –¡ay!– vacío, la incomunicación, encuentran en estos espacios simbólicos o en las paradojas –cielo v. abismo, elevación v. descenso, muerte v. vida, presencia v. ausencia– algunos de los recursos que evidencian la persistente tensión entre la necesidad de olvido y el deseo (siempre la realidad y el deseo). Este análisis recurre frecuentemente, lo que amplía y contextualiza el horizonte de estudio, a analogías o diferencias con poemas cernudianos anteriores y posteriores, siempre remarcando la unidad en la diversidad, o la identidad en la evolución poética de Luis Cernuda.

Como ya sabemos, pese al panorama recién descripto, Donde habite el olvido alcanza a cerrarse ( o a abrirse) con una propuesta o salida hacia la armonía de la naturaleza, la "nueva utopía" –calificación de Antonio Jiménez Millán– de la unidad con la tierra que subyace en Invocaciones, colección inicada en 1934 y en la que se encuentran muchas de las claves de la escritura posterior de Luis Cernuda.

El Prólogo es seguido por el Texto definitivo de Donde habite el olvido, para el que se respeta la edición fijada por Luis Cernuda para la tercera edición de La realidad y el deseo (1958), luego recogida en la Obra Completa de Luis Cernuda, ed. de Derek Harris y Luis Maristany, volumen I (Poesía Completa), Madrid, Siruela, 1994, pp. 197-218.

Y este texto se continúa con las páginas facsimilares de los borradores de Donde habite el olvido, verdadero lujo para el emocionado espíritu del lector que "ve" y "oye" a su poeta.

En las finales "Notas a los borradores de Donde habite el olvido" Antonio Jiménez Millán describe el material, compuesto por poemas manuscritos y mecanografiados, con indicaciones, fechas, y numerosas correcciones y tachaduras que, como ya anticipamos, dificultan la lectura y, lo que resulta obvio luego de observar los borradores  res, no hacen pertinente una transcripción, como bien señala el anotador. Sin embargo, en el detallado análisis de las diferentes versiones de cada poema escritas en el cuaderno borrador, el editor alcanza a señalar las modificaciones significativas en relación al texto definitivo, lo que ayuda a comprender el proceso de gestación del libro. Y aún más: este proceso de restauración es llevado a cabo no sólo con cotejo de estas diferentes versiones de un mismo poema, sino con el cotejo de sus diferentes ediciones y publicaciones en revistas, todo lo que hace al sólido andamiaje filológico que le permite a Antonio Jiménez Millán adentrarse en esta ardua, aunque feliz y lujosa, tarea.

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